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martes, 25 de diciembre de 2012

Terapia Neural

"La Terapia Neural comenzó a principios del siglo XX, con las investigaciones del científico ruso A. D. Speransky, que publicó en su libro Bases para una nueva teoría de la medicina (traducido al español, Editorial Psique, Buenos Aires). Éste experimentaba con perros, y logró darse cuenta de que las infecciones no tenían que ver precisamente con las bacterias o virus como CAUSA, sino más bien como indicadores, al igual que la presencia de las moscas en un basurero no las responsabiliza a ellas como causantes de la putrefacción. Uno de sus experimentos más emblemáticos consistió en inyectar una pequeñísima cantidad de la toxina del Tétanos en un nervio de una de las patas de un perrito, ésta enfermedad produce la muerte por contracciones musculares intensas. El perro no murió de tétanos sino que sólo tuvo algunos síntomas de contracciones musculares en su extremidad. Veinticuatro días después, cuando el perro ya había "sanado", introdujo una pequeña esfera de vidrio en su cerebro (en la región del Hipotálamo). Con sorpresa vio que el perro murió de Tétanos. Hay que comprender la importancia de esta relación, el perro murió de una enfermedad ya pasada cuyo recuerdo se avivó cuando se causó una irritación en otra parte de su cuerpo. Un poeta diría que al perro lo mató un recuerdo. El conflicto producido por la esfera en el cerebro lo solucionó mal porque tenía ese recuerdo vivo mal elaborado. Este recuerdo o memoria se llama en Terapia Neural un "CAMPO INTERFERENTE". Speransky también observó, como lo hicieron muchos otros, que la aplicación de anestésicos locales en sitios de irritación permitía borrar, quitar y evitar la permanencia de esa memoria. Así que el perro del experimento, si se le hubiera inyectado el anestésico local en baja dosis en el área donde se le aplicó la toxina tetánica, no hubiese muerto luego de insertarle la esfera en el cerebro. 

Esta es la base de la Terapia Neural, que consiste en el arte y la ciencia de quitar recuerdos nocivos para el organismo, y permitir el libre fluir de las energías e información a través del sistema, lo cual conlleva a un nuevo devenir del ser, para que logre retomar su propio orden o ritmo, que hace innecesaria la presencia de la enfermedad, y lo armoniza con él mismo y con la naturaleza. En otras palabras lo que hacemos con Terapia Neural es averiguar, basados en la historia clínica y en otros exámenes, los posibles sitios irritatvos que alberga el organismo y que no lo dejan fluir.

Normalmente una irritación, inflamación, toxina, cicatriz, etc., no deja memoria, es decir, el organismo se cura y olvida. Por motivos que desconocemos, algunas de esas irritaciones permanecen como memoria que se almacena en el sistema nervioso y no permiten el flujo adecuado de información y energía."

*Palabras tomadas del libro Desobediencia Vital, por Julio César Payán de la Roche, mi MAESTRO.

Estas irritaciones con mayor frecuencia se encuentran en la cabeza, y de ellas la mayoría están en la boca, en la forma de recuerdos de amigdalitis o procesos dentales como amalgamas, tratamientos de conducto o las muelas del juicio por ejemplo. Otras posibles irritaciones son cicatrices de cirugías, fracturas o accidentes, recuerdos de inflamaciones intensas, emociones guardadas en el cuerpo (tu cuerpo grita lo que tú callas), etc. Hay múltiples irritaciones posibles.

La principal aplicación de esta maravillosa terapia es en el DOLOR, agudo o crónico (persistente) de cualquier orígen. Con ella he visto resultados muy positivos en el 99% de los casos. La mayoría de mis pacientes se sana, otros que ya son muy crónicos sienten alivio en un porcentaje importante su dolor, al menos se reduce en un 70%. Y lo mejor de todo es que pueden reducir o suprimir definitivamente el uso de sus analgésicos y regresar a su vida normal.

Yo estoy enamorada de esta forma de hacer medicina, en la cual se respeta la singularidad de cada ser, en vez de uniformarlo e imponerle el modelo de ser humano sano que el sistema sanitario predica y exige. Este respeto por la individualidad nos permite una relación médico-paciente mucho más cercana, mucho más alla de la racionalidad mecanicista que me enseñaron en la escuela de Medicina, me permite acompañarlo en sus proceso de enfermedad y su camino de regreso a la salud de manera libre, no impositiva. Para mí la Terapia Neural, más que una ciencia, es un arte, una forma de conectarme con el paciente y ayudarlo desde la intuición la solidaridad, la empatía y el amor...

https://www.youtube.com/watch?v=5S-w5ggHERo

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Puedes revisar algunos testimonios y casos de pacientes en posts anteriores.